02 de noviembre de 2010 | Claromeco a Monte Hermoso
Travesía Claromeco a Monte Hermoso

Estimados Amigos del Jeep Club.

Finalizo la travesia que unio Claromeco con Monte Hermoso.

Esto de las travesias es cuestion de gustos y es raro entender las pasiones.

Estan los que juegan al futbol, los que se sientan a disfrutar un juego de cartas, quienes cazan estando agazapados esperando una presa, quienes se embarcan para lograr un buen pez, otros se largan en paracaidas, ....... la realidad es sentirse bien rodeado de gente de iguales iniciativas.

Son recreos en la vida cotidiana.

Para muchos les sera raro entender como algunos hacen 2000 km para estar unas horas sufriendo, y bueno otros no entendemos como jugadores dejan lo que le sobra en los casinos.

Participaron amigos de lugares lejanos de Argentina, los cuales a su manera seran embajadores de nuestras playas.

El filtro del clima bajo de la partida 20 cuatriciclos y areneros, pero igualmente llegamos a Monte Hermoso 30 4x4.

La Pampa, Alumine, Villa Pehuenia, Buenos Aires, Neuquen, Gral Pico, Mar Del Plata, Tandil, Bahia Blanca, La Plata, Mendoza, y mas sitios.

Nota editorial de esta aventura:

Hemos pasado un fin de semana atipico, por la tremenda inclemencia del clima en esta travesia desde Claromeco a Monte Hermoso.

El viento huracanado no detubo a esta testaruda manga de travesistas.
Soplo a mas de 80 km continuamente, haciendo invisible el suelo por donde transitabamos.
Nunca nos habia pasado que daba la ilucion optica de que el suelo se desplazaba lateralmente haciendo producir hasta mareos.
No es exagerado y ya tendran mas opiniones.
La lluvia era diluvio, la arena areno los vehiculos, literalmente en partes los lijo hasta la chapa.
Encerio, dejo la chapa a la vista, las patentes en algunos casos las gasto hasta el aluminio.
No habia playa, y marchabamos encerrados por un mar embravecido, y a unos metros lagunas desbordando.
Los vehiculos marchaban dejando profundos zurcos en la playa.
Durante mucho tiempo solo se podia avanzar en baja.
Cruzamos arroyos con fondos bandos, lagunas insospechadas, y nos largabamos utilizando astucias aprendidas con los años.
A mitad del recorrido nos encontramos con los que venian a recibirnos desde Monte Hermoso.
Casi no nos podiamos ver, estabamos en contacto por radio.
Bajar de los vehiculos era recibir una paliza climatica.
Algunos vehiculos tubieron averias, pero la mayoria soporto estoicamente tan brutal castigo.
La camaderia fue como si todos fuesemos hermanos.
Agradezco a todos los participantes vivieron esta travesia con verdadera pasion, sin dar brazo a torcer.
Aqui comprobe la brabura de tan buenos amigos que me rodean.
Ha sido un honor marchar con ustedes.

Gustavo Lopez Chamadoira

Gallego Gustavo.